La vida de Miguel Lariviere junto a su mujer Jacqueline transcurre entre Argentina y Francia, vinculado al mundo de los perfumes y el vino. Integró el directorio de una de las principales bodegas y después de muchos años cumplió el sueño de producir sus propios vinos. Hoy lo acompaña en el proyecto su hija Leticia. El emprendimiento cuenta con 70 has, la combinación de las tierras de Ugarteche, Luján de Cuyo y la dedicación apasionada del equipo de trabajo de LY dan como resultado un producto de calidad: varietales y blends elegantes y de marcada personalidad.